jueves, 1 de diciembre de 2016

Museos y Educación de la mano hacia el conocimiento

Los museos, instituciones culturares fuentes del conocimiento, amados por unos y demasiado “aburridos” para otros. Pero ¿realmente sirven para educar?

Lo que está claro es que siempre que se visita un museo uno aprende algo nuevo, es prácticamente imposible volver a casa de vacío tras visitar un museo, al menos si son museos reconocidos y competentes.

Es normal que cuando estemos en un museo veamos a jóvenes estudiantes acompañados por su profesor que están visitando el museo a modo de excursión, y es que en sus paredes se encierran la historia, el arte y la cultura en general.

Pero, los museos han avanzado con el paso de los años en su aspecto educativo, ya no se limitan a mostrar sus exposiciones permanentes y temporales, sino que ofrecen muchas más oportunidades formativas y didácticas para grupos.

Centrándonos en el Museo Arqueológico Nacional, situado en el centro de Madrid, al navegar por su web, si pinchamos en el apartado de actividades, podemos ver las distintas opciones que ofrece; talleres abiertos, ciclos de conferencias, visitas taller, etc.

No es el MAN el único museo a nivel nacional que ofrece este tipo de formaciones, los grandes museos españoles en general cuentan con actividades formativas que ofrecen a los jóvenes la posibilidad de ver el museo con otra perspectiva.

Más allá de estas actividades, los museos han sabido adaptarse (lentamente) a las nuevas tecnologías y sacar provecho de ellas, para que el aprendizaje dentro del museo sea mucho más eficaz. El Museo Arqueológico cuenta con un servicio de audio guías, y con su propia app móvil, algo que atrae mucho a los estudiantes. Además, contiene numerosas pantallas a lo largo del recorrido de la exposición donde se pueden visualizar interesantes vídeos culturales afines a los elementos expuestos en cada zona.

En definitiva, los museos, y más en concreto el MAN, es un el lugar idóneo para educar en una sociedad que se ha dado cuenta que a los jóvenes de hoy en día no les vale con la formación clásica que se recibe en las aulas. Los jóvenes necesitan salir fuera y aprender por sí mismos, generar inquietudes y ansias de conocimiento.